Soy un
constante ir y venir a ningún lado, no estoy completo en la cantidad que
debiera, no atino bien el objetivo, me muevo pero no concreto, el camino que tomo
es sinuoso, me es incierto; cambio de rumbo sin definición, mis acciones
parecieran no estar en su lugar, están siendo débiles y hay carencia de
capacidad; cambio la estrategia y no resulta, mi compromiso no avanza, no se
cumple y ahí inicia mi gran preocupación; estoy saturado.
Mi fe
está en juego, mis fuerzas merman y hay desesperación; mi espacio se reduce, mi
haber no cubre la necesidad, estoy siendo escéptico y obsoleto; mi entorno es
insípido, no está claro, no es de mi agrado; aspiro y mi circunstancia está en
contra, no corresponde y obliga el retorno.
Mis
principios y creencias me mantienen de pie, para continuar con la misión para
la cual he sido creado, esto me hace indestructible, reniego y avanzo
lentamente; me pierdo en mis pensamientos buenos y malos, me despierto y
continuo inseguro, llego pero no estoy ahí, no es lo que pretendí y vuelvo a
intentarlo con responsabilidad.
Pensado, vivido y escrito por: Ignacio Cisneros Torres
Sr. Ignacio, la vida no es facil, todos pasamos momentos de incertidumbre.
ResponderEliminarNo desespere, ya va a ver que todo, de una manera u otra se arregla.
Yo siempre digo, la vida es como una rueda gigante, hay veces que estas en la cima y otras abajo. Dele con fuerza, nada de decaér. Saludos.